TREINTA AÑOS, CINCO TACOS Y UNA NOBLE CAUSA
Treinta años se dicen fácil.
Este próximo 10 de octubre el Club Rotario Chihuahua Enlace cumple treinta años. Tres décadas de reuniones, proyectos, campañas, presidentes, socios que llegaron y se fueron, buenos momentos, dificultades y, sobre todo, trabajo en favor de otras personas. Eso merece celebrarse.
Y vamos a hacerlo como debe celebrarse en Chihuahua: con tacos, música, vino, comediantes y una buena causa de por medio.
La cosa se llama “Fiesta del Taco”.
Por fortuna, nadie tuvo la ocurrencia de bautizarla “Cena de gala para la generación de impacto comunitario sostenible”, o alguna otra de esas atrocidades que ahora se utilizan cuando alguien quiere organizar un evento benéfico y aburrirlo a uno desde el cartel.
Fiesta del Taco.
Mucho mejor.
Será el próximo 10 de octubre, a las 7:30 de la tarde, en las Cabañas del Abuelo Chumber; y lo que se recaude servirá para apoyar acciones de prevención y tratamiento de enfermedades en comunidades vulnerables.
Porque ésa es, finalmente, la razón de ser de Rotary.
Mucha gente conoce el nombre, ha visto la famosa rueda dentada y sabe más o menos que los rotarios hacen obras sociales. Detrás de ese emblema hay, sin embargo, una idea bastante sencilla: que quienes tienen posibilidad de hacer algo por su comunidad deben hacerlo; sin esperar que todo lo resuelva el gobierno; el Estado tiene obligaciones, naturalmente, y muchas. Debe cumplirlas, pero entre el ciudadano aislado y el gobierno existe algo que solemos mencionar mucho y practicar bastante menos: la comunidad.
Asociaciones, clubes, patronatos, empresarios, profesionistas, vecinos y ciudadanos capaces de organizarse para hacer algo por otros: eso también es sociedad civil; y hace falta; durante treinta años, el Club Rotario Chihuahua Enlace ha formado parte de ella.
Treinta años significan muchas cosas: gente que alguna vez estuvo y ya no está; matrimonios, hijos, trabajos, cambios de ciudad, problemas económicos, diferencias, discusiones y seguramente una buena cantidad de pleitos que hoy ya no tienen ninguna importancia, porque las instituciones no están hechas de mármol, están hechas de personas; y las personas somos complicadas, por eso tiene mérito durar treinta años.
Crear una organización puede ser relativamente fácil, mantenerla es otra cosa. En México somos extraordinarios para las inauguraciones, cortamos listones como nadie; el problema empieza al día siguiente, cuando ya no hay fotógrafo y alguien tiene que seguir trabajando. Chihuahua Enlace lo ha hecho durante tres décadas.
Y ahora quiere festejar haciendo exactamente lo mismo: ayudando. Eso sí, nadie dijo que para ayudar fuera obligatorio poner cara de funeral; también se puede ayudar riéndose, cantando, alrededor de una mesa; y, desde luego, también comiéndose cinco tacos, echándose una copita y disfrutando unas sabrosas botanas. Habrá comedia con Miguel Aguirre y Mario Ortega; música con el Mariachi Juvenil y con Luis Abraham Villegas; y puestos de comida para quien se quede con ganitas de algo más. Todo, todo, todo por 450 pesos por persona.
Cinco tacos, espectáculo, música, vino y además ayudar a alguien.
He pagado bastante más por experiencias considerablemente menos significativas; también habrá transporte redondo por 150 pesos adicionales, para quienes quieran evitar esa vieja costumbre chihuahuense de discutir al final de la noche quién se encuentra todavía en condiciones de manejar; además, habrá hospedaje en las propias cabañas para quienes concluyan que regresar a casa esa misma noche es una decisión que perfectamente puede aplazarse hasta el día siguiente.
Pero lo importante no está en el menú ni en los artistas, está en el motivo: con frecuencia hablamos de “la sociedad” como si fuera una señora que viviera en algún sitio y tuviera la obligación de resolver nuestros problemas; la sociedad somos nosotros; y una comunidad funciona mejor cuando algunas personas están dispuestas a emplear una parte de su tiempo, su dinero o su esfuerzo en beneficio y provecho de alguien a quien probablemente no conocerán jamás.
Rotary no va a resolver la pobreza ni los problemas de salud del país, pero entre salvar al mundo y no hacer absolutamente nada existe un territorio enorme.
Para eso se trabaja: y aquí, en Chihuahua, una consulta, un medicamento, un tratamiento, una campaña preventiva o cualquier otra ayuda puede significar para alguien muchísimo más de lo que representa para quien hizo la aportación.
Treinta años después, Chihuahua Enlace sigue aquí; y me parece una buena razón para acompañarlos. No voy a fingir que ésta es una sesuda reflexión sobre la participación ciudadana y que, por accidente, al final apareció un evento, no.
Ésta es una invitación.
10 de octubre.
7:30 de la tarde.
Cabañas del Abuelo Chumber.
450 pesos.
Vaya;
Coma tacos;
Ríase;
Escuche música;
Tómese una copa de vino,
y ayude.
No parece un sacrificio particularmente doloroso y, además, según me aseguran, va a estar chingón.
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Luis Villegas Montes.